A un año de su puesta en marcha, la estrategia Vida Plena, Corazón Contento se posiciona como un eje central de la política social y educativa de la capital del país. De acuerdo con datos del Gobierno de la Ciudad de México, el programa ha brindado atención directa a más de 700 mil personas, principalmente estudiantes de secundaria y nivel medio superior, con un enfoque preventivo orientado a evitar el suicidio y el consumo de sustancias psicoactivas.
Durante la presentación de resultados, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, subrayó que no existe bienestar posible ni una vida plena sin el cuidado de la salud mental, al tiempo que destacó que esta estrategia representa un esfuerzo sin precedentes en la historia de la capital. Informó que, con el acompañamiento de 200 profesionales especializados, se ha beneficiado directamente a 593 mil estudiantes desde marzo de 2025.
La mandataria capitalina detalló que, mediante visitas quincenales a los planteles educativos, el personal especializado ha logrado identificar y atender diversas situaciones de riesgo, como violencia escolar, violencia sexual y problemáticas emocionales. En este periodo, se detectaron y canalizaron oportunamente 75 casos de riesgo suicida, lo que permitió prevenir desenlaces fatales en el entorno escolar.
Brugada Molina enfatizó que el programa tiene un enfoque integral que no sólo atiende a estudiantes, sino también a docentes, personal directivo y madres y padres de familia. Las acciones incluyen talleres, charlas, espacios de escucha activa y actividades colectivas enfocadas en la prevención de la depresión, la ansiedad, las violencias y el consumo de sustancias, fortaleciendo el bienestar emocional y social de las comunidades escolares.
Actualmente, Vida Plena, Corazón Contento opera en 812 escuelas secundarias y 285 planteles de educación media superior, alcanzando una cobertura del 98 por ciento en secundarias y del 89 por ciento en bachillerato. La jefa de Gobierno anunció que para 2026 la meta es llegar al 100 por ciento de los planteles de estos niveles educativos en la Ciudad de México.
En materia de suicidio, la titular del Ejecutivo local informó que la capital ocupa el lugar 28 a nivel nacional en tasa por cada 100 mil habitantes, con 5.3 casos, por debajo de la media nacional de 7.1. No obstante, reconoció que en cifras absolutas la Ciudad de México se encuentra en el cuarto lugar, con 493 casos registrados en 2025, principalmente en mujeres de entre 15 y 19 años y hombres de 20 a 24 años, lo que refuerza la urgencia de mantener y ampliar estas acciones preventivas.
Como parte del fortalecimiento de la política pública en salud mental, el Gobierno capitalino contempla la creación del Instituto de Atención a la Salud Mental, la consolidación de la Red de Comunicadores de la Salud Mental, la construcción de 100 Centros de Cuidado de las Emociones y una clínica de emergencias de salud mental con atención las 24 horas, informó la jefa de Gobierno.
Por su parte, la secretaria de Salud de la Ciudad de México, Nadine Gasman Zylbermann, explicó que la estrategia se alinea con los principios de atención primaria en salud, bajo un enfoque de derechos humanos, perspectiva de género, interculturalidad y decisiones basadas en evidencia científica. Destacó la implementación de guías de actuación ante riesgo suicida, estructuradas en cinco niveles que permiten una respuesta institucional oportuna y sensible.
El titular de la Autoridad Educativa Federal en la Ciudad de México, Luciano Concheiro, reconoció el impulso del programa por parte del Gobierno capitalino, al colocar el bienestar emocional de niñas, niños y jóvenes en el centro de la política educativa. Asimismo, destacó que estas acciones contribuyen a la construcción de una ciudad más justa, solidaria y comprometida con el cuidado de la vida.
En el evento también participaron la alcaldesa de Iztacalco, Lourdes Paz Reyes, y la titular del Instituto para la Atención y Prevención de las Adicciones de la Ciudad de México, Amaya Ordorika, quienes coincidieron en la relevancia de consolidar una estrategia interinstitucional que garantice el acceso universal a la atención en salud mental.